FAST CARS
De vuelta a Granada me rodeo de los libros que me acompañan a lo largo del día a día. Se amontonan en el escritorio donde siento y ganan cada día nuevo espacio. Al lado de los libros apuntes y notas me mantienen al día: debo volver a escribir un capítulo y un artículo, enviar un documento a melilla, escribir a alguien…los lapices de todos los colores, miran con la punta al techo de la habitación, los bolis y los rotuladores desaparecen de día y vuelven a su sitio cuando ya no necesito apuntar, colorear, escribir nada…son las veinte horas cuando abandono el ordenador y los libros y los lapices…es hora de ir a mirar los coches andar rápidos por la gran via…
Advertisement